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Praga: guía de la ciudad

Érase una vez una ciudad medieval que sirvió de inspiración para Disneylandia. Ahora, Praga es un núcleo cultural con una creciente escena culinaria.

Ya va siendo hora, tal y como apunta su impresionante reloj astronómico, de que Praga se deshaga de su reputación de capital para despedidas de soltero. Con suficientes puntos de interés culturales e históricos como para competir con los de Roma y Florencia, Praga es mucho más que cerveza checa barata, aunque también esté hasta arriba de ella. 

Bajo los tejados rojos y las torres de cuento de hadas en el emblemático horizonte de Praga, se encuentra una ciudad medieval bien conservada que en su día llamó la atención de Walt Disney y, más recientemente, la de Michelin. Para sacar partido a todo lo que puedes ver y hacer aquí, no olvides tu calzado más cómodo. Prepárate para una escapada a Praga.

Dónde Comer

Teniendo en cuenta su tradición en carnicerías y panaderías, Praga no es el mejor lugar para visitar si estás cuidando la línea. Sus famosos cafés han acogido a las mentes más brillantes, que han podido disfrutar de deliciosos postres desde principios de siglo: el Café Louvre, frecuentado por Franz Kafka y Albert Einstein, el Café Imperial, adorado por su interiorismo Art Decó y su tarta de chocolate de la casa, y el laureado Café Savoy. Avalado por Michelin, el atmosférico Savoy, de estilo europeo, lleva abierto desde 1893 y es un escenario muy especial donde hacer un brunch o tomar un café con leche estilo Savoy bajo sus lámparas doradas.

No es el único lugar que ha llamado la atención de los inspectores de la Guía Michelin. Praga se ha sacudido su reputación de hogar de guisos pesados y empanadillas gracias a una creciente escena culinaria que ahora incluye dos restaurantes con estrellas Michelin: La Degustation y Field.

Praga

En La Degustation, el chef Oldřich Sahajdák resucita la cocina tradicional checa con la ayuda de un famoso libro de cocina del siglo XIX y de ingredientes locales de temporada (entre los que destaca la lengua de vaca ahumada). Para disfrutar de una comida gourmet en un lugar emblemático, dirígete a la séptima planta de la icónica Dancing House y encontrarás el restaurante Ginger & Fred (llamado así por el dúo de bailarines). Aquí el chef Ondřej Slanina también trabaja sobre todo con proveedores locales y sirve sus creaciones con vistas a Hradčany (el distrito del castillo).

Si prefieres ir de improviso en lugar de reservar con antelación, tendrás que unirte a alguna de las colas que encontrarás en las cada vez más numerosas carnicerías de la ciudad, que ofrecen un puñado de mesas para comer de pie y celebran el eterno romance de Praga con la carne. Naše Maso y Kantýna son dos típicas opciones. Dentro de los puestos de metal canalé en los Mercados Manifiesto también encontrarás una serie de negocios pop-up (temporales) que sirven de todo, desde langosta hasta schnitzel, y cuentan con un programa efervescente de DJs locales y música en vivo.

Qué Hacer

Cuenta la leyenda que la Catedral de Týn, en Praga, fue la verdadera inspiración del Castillo de Cenicienta de Walt Disney. Este es sólo uno de los muchos lugares de ensueño e históricos que puedes encontrar en la acertadamente llamada «Ciudad de las cien torres». Eso sí, llévate en la maleta unas zapatillas cómodas, ya que varios de estos sitios son accesibles sólo a pie y perderse en las calles empedradas es realmente la mejor manera de explorar su centro histórico, que fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992.

Pasear por el Puente de Carlos, todo peatonal, es una obligación para cualquiera que visite Praga. Este puente del siglo XIV es el más antiguo de los que siguen en pie sobre el río Moldava y conecta la Ciudad Vieja (donde se encuentra la Catedral de Týn y el reloj astronómico más antiguo del mundo) con la Ciudad Pequeña, justo al sur del Castillo de Praga. Para evitar las multitudes y los vendedores ambulantes, hay que visitarlo por la mañana temprano o por la tarde-noche.

En el lado izquierdo del río, el Castillo de Praga domina el horizonte. Con casi 230.000 metros cuadrados, y según el Guinness World Records, es el mayor conjunto de castillos antiguos del mundo, y mantendrá ocupados a los aficionados a la historia con su mezcla de edificios históricos del siglo IX e iglesias antiguas. También en la orilla izquierda, la Torre Petřín ofrece una de las mejores vistas de la ciudad. Esta especie de Torre Eiffel en miniatura, de casi 60 metros de altura, se encuentra en la cima de la colina de Petřín y se puede llegar a ella en funicular o dando un paseo de 30 minutos realmente agradable, aunque un poco empinado, a través de un sendero boscoso.

Después de un día pateando la ciudad, carga las pilas pasando una noche en la ópera. A pesar de su grandiosidad, se pueden conseguir entradas económicas desde 100 coronas (unos 4 euros). Fundado en 1888, el edificio aún conserva muchos de sus elementos originales, como las lámparas de araña, el muy presente terciopelo rojo y el estuco dorado.

Dónde dormir

The Emblem Hotel

En el The Emblem Hotel encontrarás estilo y sustancia a partes iguales. Para distinguirse de sus vecinos del centro, los responsables del hotel han recurrido a un impresionante número de artistas y diseñadores de muebles, como Tom Dixon y Andrew Clancy, para dar a sus 59 habitaciones ese toque de interiorismo de firma. 

Para compensar el hecho de que las habitaciones sean un tanto compactas, por así decirlo, puedes ir a la azotea para admirar las vistas desde la piscina de hidromasaje o la terraza, disfrutar de una noche de cine en el salón, o dirigirte a la última planta para un masaje en el spa. 

Praga

Mama Shelter

Coge el tranvía hasta el barrio de Holešovice, a pocas paradas desde el centro de la ciudad. Allí encontrarás el Mama Shelter, en uno de los barrios más cool, en auge por su movidita y próspera escena artística. El hotel, que no es ajeno al color, fue diseñado por Jalil Amor, apadrinado por Philippe Starck. Encontrarás un montón de toques divertidos (como las lámparas con máscaras de superhéroes) y una terraza que podría servirte de solarium y que además es el lugar ideal para comer o disfrutar de cócteles al atardecer.