Murcia, una ciudad que puede pasar desapercibida pero que está repleta de tesoros. Foto: Shutterstock

Murcia: Guía de la región

Una de las regiones más completas del Mediterráneo, que te cautivará en pocos días.

Conocida como La Huerta de España por la variedad y calidad de sus frutas y hortalizas, esta comunidad del suroeste de España, situada entre Alicante y Almería, es además una tierra rica en tradiciones, fiestas, arte y gastronomía. Basta un largo fin de semana en Murcia para darse cuenta de que es un destino top, injustamente de los menos visitados en la zona por los propios españoles.

Aunque no merece ser encorsetada en el “turismo de playa”, pues la región de Murcia es mucho más que eso, lo cierto es que sus temperaturas, muy altas en verano y agradables en invierno, hacen que casi siempre apetezca un baño. Conocido como “Costa Cálida”, su litoral de solo 250 km es de los que cuentan con más playas consideradas de calidad por organismos de turismo oficiales.

Su capital, del mismo nombre y situada al interior, te sorprenderá cuando vayas por su historia y su tapeo, y descubras que se ha ido convirtiendo en un referente del arte urbano a nivel nacional, siendo hoy casi un museo al aire libre.

DÓNDE COMER

Tras haber dado tus primeras caminatas por la ciudad de Murcia, puedes parar a tomar una caña en cualquier terraza del céntrico Paseo de Alfonso X, bajo la sombra de sus árboles. Los lugareños le llaman el “Tontódromo” porque en el pasado los jóvenes tonteaban con sus citas mientras paseaban por allí.

Poco después del Paseo Alfonso X comienza La calle Trapería, llamada así por el oficio del mismo nombre que se practicaba antiguamente allí. Tiene varios sitios míticos para tapear, así que ya sabes: “Insert coin” y recórrela a bocados como Pacman. La Tienda de Susano, con vistas a la Catedral, es una antigua tienda de ultramarinos de los años 50 que, manteniendo su esencia, se ha reconvertido en cervecería con riquísimas tapas, y tiene una terraza con vistas a la catedral. Su protagonista es la anchoa del cantábrico.

Si quieres viajar un poco más atrás en el tiempo, pero sin salir de esa calle, no te puedes perder El Real Casino de Murcia, construido en el siglo XIX.  Curiosamente nunca ha funcionado como casino, sino que es un club privado en el que se celebran eventos. El edificio, tan emblemático en la ciudad como la catedral o el Teatro Romea, es un genial delirio que incluye una biblioteca inglesa de 1913 y un patio nazarí inspirado en La Alhambra de Granada, entre otras joyas. Su restaurante ofrece menús de degustación con 5 o 6 platitos por precios razonables y buenas críticas.

Ya llevas unas horas pateando Murcia, y el cuerpo te pide azúcar. Estás de suerte, porque los dulces típicos son fantasía: El paparajote (hoja de limonero frita y con canela), la torta de naranja, las almendras garrapiñadas o la torrija (versión autóctona del french toast), son delicias donde cuajan la influencia de la cultura árabe, la importancia de “la huerta” murciana y la tradición navideña. Los encontrarás en muchas pastelerías.

Para terminar el día y especialmente si el calor aprieta refúgiate en el céntrico Mercado de Correos, ubicado en una antigua oficina postal. Su llamativa entrada flanqueada por dos enormes plantas ya invita a entrar. Reformado y decorado con una curiosa mezcla de estilos, encontrarás algunas “paradas” donde degustar delicias locales con producto de calidad y sostenible (“alcachofas de la abuela” y pisto murciano para los paladares vegetarianos, por ejemplo). Su terraza exterior cubierta tiene muy buen ambiente para tomar unos cocktails después de cenar.

Una constante en casi cualquier local es la Marinera, la tapa murciana por excelencia. Compuesta por un poco de ensaladilla rusa sobre un panecillo crujiente, y coronado por una anchoa. Este appetizer sencillo pero sabroso y bien equilibrado es perfecto para acompañar una cerveza fría en la ciudad, o en un chiringuito entre baño y baño.

QUÉ HACER

Primero conviene ir a visitar la capital, Murcia. Su parte más interesante es el casco antiguo, con La catedral de Santa María, una de las más bonitas de España. El Palacio Episcopal y el Real Casino de Murcia también son visitas obligadas. Regada por el Río Segura, si paseas a su vera serás testigo de la historia de la ciudad reflejada en sus puentes: desde el de los Peligros del siglo XVII (Puente Viejo), hasta el más reciente Puente de Vistabella, proyectado por el afamado arquitecto español Santiago Calatrava.

Tras haber recorrido la capital, sal para descansar mientras contemplas otra obra de arte atemporal: el mar. El municipio de Águilas en el sur, cuenta con 28 kilómetros con más de 35 playas de todo tipo, desde playas vírgenes en entornos naturales casi desiertos, como la playa de Cocedores, hasta las playas urbanas de la localidad. Dirígete al norte por la costa para pillar los últimos rayos de sol en Mazarrón, y contemplar un espectacular atardecer en la playa de El Castellar. Mas al norte todavía, en la turística Cartagena, encontrarás ambiente nocturno para tomar unas copas.

¿Te gusta el aire libre, pero eres más de montaña? Entonces tienes que ir a los alrededores del municipio de Yecla. El Monte Arabí hará las delicias de los fans de la arqueología, con miles de pinturas de arte rupestre de hasta 10.000 años de antigüedad. Encontrarás majestuosas cuevas como la de La Horadada. Para los más hedonistas, hay rutas por bodegas como las de Evine o las Castaño, para conocer los vinos locales. También en el interior de la provincia, bajando al sur, llegarás al municipio de Bullas; en sus alrededores te esperan para refrescarte el Salto de Usero (un tesoro geológico) y otras piscinas naturales.

Si en tu escapada por Murcia te queda tiempo para visitar lugares de interior llenos de cultura local e historia, recomendamos la ciudad de Lorca, presidida por su Colegiata de San Patricio, o la localidad de Caravaca de la cruz, coronada por un amurallado castillo, rodeada de un bonito entorno natural y que se ve preciosa en las noches de verano.

DÓNDE DORMIR

Casa Encina

En las afueras de la ciudad de Murcia te espera este “loft”, muy luminoso gracias a sus amplios ventanales y con un interiorismo muy cuidado. De aspecto minimalista, sus columnas en cemento visto y sus vigas de metal le confieren un cierto toque industrial. Al mismo tiempo, unas acertadas notas de color en los muebles crean un ambiente muy acogedor. Para el verano, muy caluroso, cuenta con jardín y una pequeña piscina. Si vas en invierno su moderna chimenea invita a que os acurruquéis en el cómodo sofá después de un duro día de caminatas en tu fin de semana en Murcia.

Hotel Cetina Murcia

Si prefieres la comodidad de estar en el centro urbano, y sin renunciar al encanto y la tranquilidad, hospédate en el Hotel Cetina de Murcia. A pocos metros de la catedral y la Calle Trapería, cuenta con todos los servicios de un hotel moderno, y un excelente desayuno.