Guía de Berlín

Un viaje a la vibrante ciudad de infinitas posibilidades

Berlín es un destino que siempre merece la pena. No importa si has ya habías estado y conoces los lugares típicos, ya que hay mucho que hacer más allá de lo turístico.

La capital alemana no es tan señorial como Viena, ni tan coqueta como París, ni tan tradicional como Múnich. Pero lo que sí es Berlín es creatividad, lo mires por donde lo mires: ya sea a través de sus grafitis, sus clubes o su ambiente multicultural. Desde hace unas décadas, esta urbe ha ido convirtiéndose en un destino único que no deja indiferente a nadie.

Berlín es, además, sinónimo de tendencias: siempre va un paso por delante. En esta ciudad puedes bailar un lunes a mediodía en el club Berghain o surfear (a pesar de no tener costa), explorar búnkeres de la Segunda Guerra Mundial o conocer las últimas tendencias en moda. ¡Berlín tiene de todo para hacerte feliz! Pero, como todo, hay que empezar por el principio.

La vista del río Spree y la Isla de los Museos. Foto: Shutterstock

Qué comer

Para arrancar el día con buen pie, nada mejor que darse un festín en el desayuno. En este caso, te proponemos el café Wahrhaft Nahrhaft, localizado en el corazón de Friedrichshain. Esta cafetería da la bienvenida al visitante con deliciosos manjares recién hechos. La carta es extensa y sabrosa a partes iguales: bagels, tartas caseras, zumos naturales y una gran selección de cafés. Si lo prefieres, tienes a tu alcance diversas opciones vegetarianas y veganas. Te encantará el ambiente hogareño que se respira en este lugar.

Para degustar la auténtica cocina alemana, prueba el restaurante Einstein Stammhaus, al lado de Nollendorfplatz. Con decoración de taberna austriaca, allí podrás probar los mejores platos típicos alemanes. Si eres aficionado al brunch, te gustará saber que el desayuno se sirve hasta las 15.00 horas. Eso sí, deja algo de espacio para el postre. Nuestro favorito es la crème brûlée, preparada con helado de café, semillas de granada y caqui. Si te apetece tomarte una copa, sube a la estancia superior, donde podrás acomodarte en agradables sofás de estilo Chesterfield. Aquí relájate y prepárate para escoger entre su enorme selección de cócteles. También disponen de una diversa selección de puros cubanos.

Berlín también es conocido por sus Markethalles, imponentes edificios de ladrillo que albergan un sinfín de bares y restaurantes, así como puestos de frutas, quesos y otras exquisiteces. Un buen ejemplo es el Markthalle Neun, localizado en el barrio de Kreuzberg, uno de los más alternativos de la ciudad. En este mercado, encontrarás cocina regional y de temporada de la máxima calidad. Uno de los eventos imperdibles es Street Food Thursday, que se celebra cada jueves de 17.00 a 22.00 horas y donde encontrarás delicias procedentes de cualquier rincón del mundo: desde tacos mexicanos hasta momos del Tíbet o propuestas gastronómicas locales. Solo hay un requisito: venir con hambre.

Qué hacer

La capital alemana brilla en un día soleado. Foto: Shutterstock

En ocasiones, no hace falta hacer nada especial para enamorarse de Berlín. Por ejemplo, basta con acudir a Alexanderplatz, plaza apodada cariñosamente como “Alex” por los lugareños, para caer rendido a sus encantos. Se trata de la plaza más representativa de Berlín, flanqueada por un buen número de tiendas y un perfecto rincón para observar el ambiente local. Al lado hay varios puntos de interés como el Barrio Nikolai, la Isla de los Museos, el Bulevar Unter den Linden o la Universidad Humboldt, entre otros.

Un consejo experto: toma el autobús número 200 para atravesar la ciudad en dirección a Zoologischer Garten. Esta línea te permitirá explorar algunos de los rincones más populares de la urbe desde tu asiento. Compra un billete para todo el día y podrás subir y bajar cuanto desees.
Anteriormente mencionamos que Berlín es un destino en el que la creatividad, el arte y la cultura están en cada rincón, incluidos sus mercadillos, que suelen celebrarse los fines de semana. Boxhagener Platz (“Boxi” para los amigos) celebra cada domingo de 10.00 a 18.00 horas un concurrido mercado donde adquirir todo tipo de recuerdos y objetos vinculados de algún modo con la historia de Berlín. Si te gusta la música, no puedes perderte el mercado Mauerpark que se lleva a cabo cada domingo de 10.00 a 17.00 horas. Es sobre todo conocido por su karaoke al aire libre y jam sessions de artistas internacionales.

Si viajas con niños, no te pierdas el museo de videojuegos cerca de Frankfurter Tor, mientras que si te van los rincones históricos, un buen plan es hacer el tour Berliner Unterwelten para adentrarte en las entrañas de la ciudad. En la misma línea, puede interesarte Teufelsberg, en Grunewald, una antigua estación de espías durante la Guerra Fría que, a día de hoy, cuenta con un sinfín de grafitis. Si te van las emociones fuertes, anímate a surfear en Wellenwerk, el primer establecimiento de este tipo.

Es posible que aún te queden sitios turísticos por visitar, como la Torre de Televisión, ideal si estás buscando las mejores vistas de la ciudad. Un plan que nunca falla es una cerveza bien fría, ya sea en una kneipe, en un club de moda o, incluso, en un späti, una tienda de comestibles que abre las 24 horas.

Dónde dormir

Michelberger Hotel

Dispones de varias opciones de alojamiento en función de cuáles sean tus intereses. El hotel Michelberger se sitúa a medio camino entre los barrios de Friedrichshain y Kreuzberg. En su interior encontrarás habitaciones modernas con baño privado, un pequeño gimnasio y hasta una biblioteca. En el restaurante sirven platos regionales y veganos.

Circus Berlin

Otra alternativa es Circus Berlin, ubicado en el corazón de Mitte. Sus vistosas habitaciones te harán sentir como en casa, así como el restaurante contiguo Commonground, que cada mañana sirve un completo desayuno. Durante tu estancia, tienes la posibilidad de alquilar una bicicleta para explorar Berlín sobre ruedas.